“¿Qué es este lugar?”, te preguntás a vos misma mientras contemplás lentamente tus alrededores. El entorno te resulta familiar y a la vez desconocido. Tu instinto curioso no deja pasar mucho tiempo antes de ponerte en marcha y comenzar a explorar. La luz del sol se filtra entre las ramas de los árboles a la vez que entibia tu rostro, y sus rayos son visibles gracias a una fina neblina que flota en la atmósfera.